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9 sept 2008

EL GATO MAU EGIPCIO

El mau egipcio actual se parece exactamente a los gatos reflejados en el arte egipcio de 1400 a. de J.C.
Emparentado con el abisinio, se dice que el mau egipcio es un descendiente directo de los gatos sagrados de los templos, pero también es posible —y más probable— que el gato moderno se haya criado de manera que se parezca a ellos.

El nombre "mau" viene de la antigua civilización egipcia, donde significaba gato.

El mau egipcio existe de forma natural en Egipto.

Los primeros ejemplares que salieron del país, fueron los gatos que en 1950 se llevó la princesa Natalia Troubetskoye de El Cairo a Italia.

Después, en 1956, ella se llevó descendientes de estos gatos a Estados Unidos.

Es un gato afectuoso y juguetón, aunque de constitución delicada.

No se adapta a las temperaturas bajas, ni al cambio de las estaciones.

Sin embargo es buen cazador.

Es selectivo en cuanto a las personas que le caen bien y que le caen mal.

Se adapta fácilmente a la vida casera, y no necesita salir.


Existen cuatro variedades, todas ellas atigradas moteadas.

Son: el ahumado, de capa gris con sub pelo blanco y manchas negras; el plata, decapa gris-plata con manchas en gris-oscuro; el bronce, de capa marrón claro con marcas en marrón oscuro, y el "estaño", de capa amarillenta con motas marrones o grises.

Todos deben tener la marca del escarabajo (una ¨M¨) dibujada en la frente.

La capa es espesa pero de textura fina.

El cuerpo es medio largo y musculoso, con patas medio largas y pies pequeños, ovalados.

La cabeza es triangular, con una nariz corta, ojos grandes de forma almendrada y orejas grandes, puntiagudas.

Defectos son la falta de motas, manchas sobre la nariz, cola corta y ojos que no sean amarillos o avellana

El mau egipcio prefiere la carne, y de vez en cuando algo de despojos.

Hay que pasarle la mano con un guante de vez en cuando para mantener el pelo en condiciones. El gato necesita protección para el frío y los cambios de estación.
Ambos sexos son buenos padres, ocupándose de jugar y cuidar a los pequeños.

EL GATO SPHYNX

ORIGEN


En 1966, en Canadá , nacieron gatitos sin pelo, esta mutación dio origen a la raza Sphinx. Análogas mutaciones se habían producido ya en otros lugares, por ejemplo en México a finales del siglo pasado, dando lugar al Mexican Hairless (Gato sin Pelo Mexicano), reconocido únicamente en el país de origen




CABEZA


No demasiado triangular, nariz corta con stop, orejas grandes y abiertas, posee algo de pelo en la cara, los bigotes están menos desarrollados. Ojos de color oro, verde o avellana.




CUERPO


Delgado y de musculatura sutil. Cola larga y delgada.




MANTO


Cortísimo, hasta el punto de parecer agamuzado en la cara, orejas, patas, testículos, cola y a lo largo del raquis.





COLOR


El manto y la piel (que en algunas zonas se transparenta) pueden ser de casi todos los colores admitidos para los gatos de pelo corto.





CARÁCTER


Bastante sociable y afectuoso.





AMBIENTE


Debe vivir en casa y en países de clima más bien cálido.




CUIDADOS


El manto se debe limpiar con un paño o gamuza suave.


3 sept 2008

EL GATO

Cuando cayó el esplendor del Imperio Romano, llegó la Edad Media en donde los gatos pasaron a ser odiados y temidos, perseguidos por tratarse de instrumentos del demonio y compañeros favoritos de las brujas. Debido a sus hábitos nocturnos creían que tenían trato con el diablo. Esta asociación del gato con la brujería fue culpable de muchos actos de crueldad hacia el gato a través de los siglos medievales

Señal de satanismo era que los gatos no obedecieran al hombre que había sido creado a imagen y semejanza de Dios, implicando esta actitud que fueran siervos e instrumentos del demonio. También eran una señal sus maléficos ojos brillaban en la oscuridad, dado que ésto tenía que ser obra del diablo. Además, de noche abandonaban sus casas en las ciudades y salían a los bosques, por lo que debían ser hijos de la oscuridad y de un mundo tenebroso


Por si fuera poco, en los cementerios había gatos, por lo que deducían que el espíritu de los muertos se había apoderado de ellos. La imaginación del hombre llegó a justificar los fenómenos atmosféricos culpando a los gatos dado que sus carreras precedían a tormentas y a tempestades, motivo por el que corrían alocados al ser ellos mismos quienes desencadenaban los elementos contra el hombre por obra del diablo.


Los gatos fueron víctimas de una terrible persecución originada por la ignorancia y por absurdas supersticiones que relacionaban al gato con determinados ritos diabólicos. Se quemaban en las hogueras a los heterodoxos de la religión y a los brujos. Pero también se quemaban a los gatos, máxime si se trataban de gatos negros. Desde el s. XII se empezó a relacionar a los gatos con el paganismo y la brujería. Existía una creencia muy difundida que afirmaba que los brujos y, sobre todo, las brujas podían convertirse en gatos, y viceversa.




Dado que los gatos eran seres diabólicos, había que matarlos, ya que a los 9 años se convertirían en brujos poderosos. La ignorancia llegó a justificar que cuando los gatos eran arrojados desde lo alto de las torres de las iglesias y no se mataban porque caían de pie, lo era en realidad porque eran salvados por el diablo.

Había recompensas económicas por la entrega de gatos muertos para ser quemados en hogueras. En algunas ciudades existía un día especial dedicado al rito. Así, en Inglaterra, Francia y Alemania, en el día de Todos los Santos, se iniciaban las fiestas populares con la quema de cajas y sacos llenos de gatos vivos. En Escocia, los gatos eran empalados y asados vivos durante dos días, en una ceremonia llamada "La cena del diablo". En París, durante la noche de San Juan, se quemaban gatos vivos en presencia del Rey, hasta que Luis XIV prohibió estas hogueras. En las ferias de los pueblos se incluía el tiro al gato como entretenimiento (metían al gato en un canasto y había que atravesarlo disparándole flechas).

Como consecuencia de aquella persecución a la que eran sometidos los gatos en esta época, las ratas y ratones invadieron las ciudades, produciendo gravísimos daños en los alimentos. A mediados del s. XIV, una plaga originada por ratas, conocida como la Peste Negra, atacó a las ciudades europeas. Las pulgas de las ratas comenzaron a transmitir la peste, que llegó a exterminar a la tercera parte de la población de la época. La gente comenzó a darse cuenta de que en donde vivía un gato no había ni ratas ni peste. Entonces, fue reconocida su valía como depredadores. De esta manera, los gatos se salvaron a sí mismos.